Le debo a Pilar Serrano, compañera y amiga, el aclararme el origen del Día de la Madre, y lo que viene a continuación. Lejos de la desvirtuación de nuestros días, su origen estuvo pleno de sentido, y completamente reivindicativo. Lo hemos olvidado, aunque las razones no hayan perdido vigencia en modo alguno. El Día de las Madres

Creo que poco me equivoco si escribo que en nuestro país pocos conocen la figura de Julia Ward Howe, célebre abolicionista y activista, defensora de los derechos de las mujeres en el contexto sociopolítico propio de la sociedad norteamericana de mediados del siglo XIX.

Pero, en el día de hoy, lo urgente es rescatar este poema suyo, escrito en 1870 bajo el título:

PROCLAMA DEL DÍA DE LAS MADRES

¡Levántense, mujeres de hoy! ¡Levántense todas las que tienen corazones, sin importar que su bautismo haya sido de agua o lágrimas! Digan con firmeza: ‘No permitiremos que los asuntos sean decididos por agencias irrelevantes. Nuestros maridos no regresarán a nosotras en busca de caricias y aplausos, apestando a matanzas. No se llevarán a nuestros hijos para que desaprendan todo lo que hemos podido enseñarles acerca de la caridad, la compasión y la paciencia’. Nosotras, mujeres de un país, tendremos demasiada compasión hacia aquellas de otro país, como para permitir que nuestros hijos sean entrenados para herir a los suyos. Desde el seno de una tierra devastada, una voz se alza con la nuestra y dice ‘¡Desarma! ¡Desarma!’ La espada del asesinato no es la balanza de la justicia. La sangre no limpia el deshonor, ni la violencia es señal de posesión. En nombre de la maternidad y la humanidad, les pido solemnemente que sea designado un congreso general de mujeres, sin importar nacionalidad, y que se lleve a cabo en algún lugar que resulte conveniente, a la brevedad posible, para promover la alianza de diferentes nacionalidades, el arreglo amistoso de cuestiones internacionales.

Añadir que su testigó pasó a manos de otra mujer, Anna Jarvis, que luchó durante muchas décadas por reparar las heridas entre los dos bandos enfrentados en la Guerra Civil Americana. Tuvo que ser la hija de esta, también Anna Jarvis, la que promoviera la idea del Día de las Madres. No alcanzó lo oficial hasta 1914, en que el presidente de los Estados Unidos, W. Wilson, estableció que el segundo domingo de mayo de cada año se celebraría el Día de la Madre.

Federico Relimpio

Bajo su Piel Tatuada

@frelimpio

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