Lo confieso, desde hace cinco años soy susanólogo irredento. Me fascina el personaje. Lo encuentro shakespeariano – versión rociera, pero con toda la mala uva de un Macbeth o un Ricardo III -. Hasta le hice una paráfrasis del famoso monólogo del malo más malo de todos los que poblaron las obras del bardo. Verla jugárselo todo a cara o cruz, me pone, y disculpen la vulgaridad.

Susanólogo, que no susanista – es preciso aclararlo -. De tanto que la estudié, me hice pedrista. Pedrista sin ser socialista, que tiene bemoles. Solo por haber examinado el perfil y la trayectoria de la prócer trepadora.

Este domingo, Susana se enfrenta a su prueba suprema, su cara o cruz, aquello para lo que se preparó, pero que no previó que fuera de esta manera. Por eso la tiene difícil, sí o sí, salga cara o salga cruz.

Sale cara:

Susana primera mujer secretaria general del PSOE, ahí es nada. Y ahí se le acabó la gloria, o la eleva a los altares. Va a ser inevitable que algunos hablen de tongo – vista la afluencia a los actos y mítines, y vistas las encuestas -. Tendrá que emplearse a fondo para demostrar la limpieza del procedimiento. Y después, a coser un partido hecho jirones. Un partido que se le quedó demasiado a la izquierda. No por sus ideas (¿Las tiene?), sino por sus apoyos. Difícil, enganchar con la juventud y con la ilusión. A ver si es capaz de corregir la trayectoria descendente del PSOE en la sociedad española y de evitar el temido sorpasso. Jodido, sin estar en el Congreso, y con medio grupo parlamentario en contra. Ya se puede remangar.

Y a ver qué pasa en Andalucía.

Tendrá la tentación de estar a un lado y al otro de Despeñaperros, desconfiada de lo que aquí se hace y de que no haya regreso posible. Y mucha razón que lleva. Su poder personal, meteórico, creó resentimientos, hasta ahora más o menos ocultos. Su marcha es una oportunidad de barajar de nuevo las cartas. Una trayectoria desafortunada en Ferraz – con enemigos formidables por ahí arriba – podría forzarle a la vuelta en… ¿Dos, dos años y medio? Porque no me la imagino en Europa, la verdad. Vapuleada en Madrid, tal vez la dirección de un observatorio o una agencia le viniera bien. A envejecer prematuramente. Y peores destinos que hay en política.

Aunque también le podría ir bien en Ferraz, y podríamos verla dándose besitos con Macron. A ver cómo le va con él, que es superdotado y dueño de un currículo brillante. Igual que ella. Lo mismito. Pero da igual, los criterios de selección de España son diferentes, ¿Verdad?

Pero un cara o cruz es puro azar, lo imprevisto, lo inesperado. La Diosa Fortuna, en estado salvaje.

Sale cruz:

Ya tiene a su querido Pedro Sánchez de secretario general. Y ahí sí que se le acabó la gloria. Se acabó la trayectoria fulgurante de la Susana invicta, ganadora, ese rayo del sur. Ahí nadie va a hablar de tongo. Es lo que se espera. Él no tiene que empeñarse en demostrar la limpieza del procedimiento; eso lo lleva ganado. Él tiene a la mayor parte de la militancia detrás. Bueno, parece ella que goza del apoyo de una buena parte de la militancia andaluza, pero a los malintencionados nos da la impresión que ahí hay una dosis de pancismo y de “¡Colócanos a todos!”.

No sé si Pedro conseguirá corregir la trayectoria descendente del PSOE pero, como oposición a la corrupción de la cúpula del PP, es mucho más creíble que Susana, por ejemplo. Y, por el mismo motivo, es más creíble para evitar la sangría de votos a la izquierda del PSOE. Y es mentira, el miedo: España no se rompe, ni se entrega a los radicales.

Pero la consecuencia inmediata de la victoria de Pedro es que Susana coge el primer AVE y desembarca en Santa Justa, a recibir el calor de los suyos. Que serán algunos menos, eso sí. Porque el PSOE-A, de repente, es otro: la baraka de la Diosa se quebró; el poderío valía donde valía y para los que valía. Nada, pues, para gente ilusionada, hambrientas de una izquierda posible, perdida en los vericuetos de los ochenta. ¿Dudará alguien que levanten la voz los Kiko Toscano, los Rodríguez Salas y los Gómez de Celis? ¿Cree acaso Susana que los cadáveres políticos que dejó en su ascenso se quedarán en silencio?

Se lo dije, en su momento: qué te pierdes, al no leer los clásicos.

Ahí tiene el bosque de Birnam, marchando en silencio hasta su castillo de Dunsinane – San Telmo -. Es posible que la ola que la aupó se vuelva en su contra. Que su nombre resuene en el proceso de los EREs y en alguno más, cuyo curso se inicia. Que una ciudadanía andaluza harta de ostentar el récord por la cola en los indicadores más significativos sociales, sanitarios y escolares se le manifiesten una vez y otra, denunciando la ineficacia y la venalidad de los mismos, tras casi cuarenta años en el poder. Y que gente honesta de carné, puño y rosa, rompan la disciplina de grupo y la dictadura del silencio, y se unan a las manifestaciones. Y que alcen la voz, diciendo, a quien les quiera oír: “¡Verdad es, razón tienen!”

¿Cree Susana que, entonces, vendrá Pedro Sánchez a ampararla? Demasiado bien le irá si el PSOE consigue retener el cortijo, probablemente en coalición. Aunque sea a expensas de entonar un sentido mea culpa, y de abrir las puertas y las ventanas del cortijo. Y de cambiarle las caras. Para que deje de ser un cortijo y se convierta en lo que siempre quisimos: un espacio de progreso y libertad. Donde ella ya será una cara anónima, dedicada a lo que nos dedicamos los demás. Y espero que disfrutando de un mejor gobierno.

Y ahora, tira la moneda, Susana: cara o cruz.

Federico Relimpio

Bajo su Piel Tatuada

@frelimpio

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